Todos dicen que estoy un poco raro estos días.
Mi psicoanalista me comunicó que estoy pasando un período de stress a lo mejor producido por el exceso de trabajo y responsabilidades.
A veces hago y digo cosas que luego viéndolas a la distancia no comprendo cómo las hice o las dije.
Hay muchas cosas que dejaron de gustarme.
Veo lugares que no visité y me resultan familiares.
Por la noche antes de acostarme estuve largo rato peinándome.Nunca me importó el cuidado de mi cabello
De pronto pregunté en voz alta:
-¿Acaso este que veo en el espejo soy yo?
De repente un sudor helado corrió por mi espalda y mi cara palideció cuando oí una voz que venía del espejo y me habló con mis propios labios:
-No eres tú. Soy el que vive dentro de ti.SOY TU OTRO YO. .
miércoles, 3 de diciembre de 2008
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2 comentarios:
Esta microficción me resultó muy atrapante. Está muy bien resuelta al final. Enajenarse tanto de uno mismo que no puede hacerse cargo de sus propios errores. ¡Que propio del género humano! ¿Te sucedió alguna vez? A mí sí.
Ana
Lo bueno de la literatura es que se crean estos mundos ¡aún cuando nunca te haya pasado!
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